CALAMOCHA El gran secadero
de jamones, JAMCAL, de Calamocha comienza a ser una realidad.
Ayer se puso la primera piedra de una empresa que se concibe
como fórmula para impulsar la denominación de
origen

Foto: Leonor Franco
Las autoridades colaboraron en la colocación de la primera
piedra del secadero
LEONOR FRANCO Teruel
Nada más colocar la primera piedra de JAMCAL en Calamocha,
acto simbólico que tuvo lugar ayer en el polígono
agroalimentario de la localidad turolense, los socios de esta
empresa ya hablaron de una próxima operación de
ampliación de capital. Concretó este proyecto
el presidente del Consejo de Administración y alcalde
de Calamocha, Miguel Pamplona, quien explicó que el próximo
día 7 se reunirá la Junta General «para
aprobar la entrada de la Organización Nacional de Ciegos,
ONCE, en el accionariado». Dijo también que se
podría dar participación a otros socios, aunque
no quiso adelantar acontecimientos.
Miguel Pamplona hizo estas declaraciones no sin antes aludir
a los problemas que ha sufrido la empresa hasta su reflotamiento,
que dijo se logró entre otras cuestiones por la participación
de Ibercaja y el mantenimiento de los compromisos adquiridos
por Oscar Mayer. En este sentido manifestó que «hay
personas en Teruel que no han sabido entender esta nueva fórmula
de relanzamiento de la denominación de origen»,
y agregó que en contra de la opinión de algunos
empresarios turolenses, «el secadero no supondrá
una competencia desleal, sino un trampolín para los propios
empresarios».
Ibercaja
En el accionariado de JAMCAL, en cuya puesta en marcha se invertirán
1.800 millones de pesetas, participan de momento Ibercaja con
un 50%, y el resto otros socios con pequeñas participaciones,
incluido el Ayuntamiento de Calamocha con un 1%. Precisamente,
el presidente de Ibercaja, Manuel Pizarro, que estuvo también
presente en el acto simbólico de ayer, manifestó
que la entidad de ahorros aragonesa «no podía fallar
sabiendo que había iniciativa privada que aportaban capital
en este proyecto».
Manuel Pizarro dijo sentir plena confianza en el secadero de
Calamocha, al que le auguró un gran futuro: «Con
la entrada del euro –advertía– se nos abre
un mercado inmenso de 300 millones de futuros consumidores en
Europa. Los 600.000 jamones previstos en principio por JAMCAL
no serán nada si esto comienza a funcionar». En
relación a las críticas surgidas en el seno de
la Asociación de Jamoneros, Pizarro indicó que
«construyendo esta empresa no se ofende a nadie, sino
al contrario», y añadió que el gran secadero
de jamones, que crearán en principio en torno a 20 puestos
de trabajo, no constituirá un problema de competencia
desleal. «El problema –precisó– no
es competir en esta provincia, sino competir en el mundo, y
con JAMCAL se puede lograr».
Freno
A las adversidades de la empresa se refirió asimismo
el vicepresidente del Gobierno de Aragón, José
Ángel Biel, quien explicó que «la provincia
de Teruel no está para lujos: Hay que arriesgar y no
es bueno frenar los proyectos, por lo que vamos a tratar de
impedir que se generen obstáculos en este tipo de iniciativas».
Según explicó, empresa de importancia como la
de Calamocha, que en el plazo de un año será una
realidad, son las adecuadas para hacer frente a los duros competidores
de otras comunidades autónomas.
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